viernes, 15 de mayo de 2009

El Obama blanco

Tuvo que ser un periodista cordobés, cómo no, y más precisamente de Priego, quien calificara de tal manera a Florentino Pérez. Fue durante la celebración de la multitudinaria rueda de prensa que tuvo lugar en la mañana de ayer en el Hotel Ritz de la capital española para anunciar su candidatura a la presidencia del Real Madrid.

Y no le falta razón. Si me hubierais visto ayer en el salón de la televisión con una sonrisa de oreja a oreja entenderíais lo que digo… y lo que siento. Muchas dirán, entre los cuales me encuentro yo, que la gestión de Florentino fue desastrosa durante sus últimos tres años. Pero el principio del fin tuvo su origen cuando se creyó verdaderamente un ‘ser superior’, como dijera en su momento don Emilio Butragueño. Mucho me temo que sigue presentándose con cierto halo de ‘ser superior’ pero es que lo es. Y si no lo es, el madridismo lo necesita. Sólo espero que, tomadas las riendas del club nuevamente, los pies vuelvan a la tierra donde un día se posaron para catapultar al Real Madrid al mejor club del siglo XX. Ahora toca el siglo XXI.

Pero serán los expertos en la materia futbolística quienes deberán mantenerlo en la tierra. Si Florentino ha comprendido este único punto, el Real Madrid volverá a ser el mejor club del mundo en 2-3 años. Se fue Valdano y el Madrid comenzó la debacle. Ahora vuelve y espero que el señor Pérez haya entendido muchas cosas. Para el fútbol: Valdano, Zidane, el entrenador, los jugadores; para el dinero, el presidente. Un genio en las finanzas y el mejor equipo técnico para las cuestiones deportivas, son el único cocktail que el Real Madrid necesita para volver a ganar títulos.

Pero dejemos a mi Madrid a un lado. Espero que comprendáis que estoy pasando un auténtico calvario. No había conocido jamás una ciudad tan barcelonista. Lo de París es alucinante ¡Vaya año he elegido para venir aquí!

¡Y vaya semanita de mierda que llevamos! Sigue lloviendo y no tiene visos de cambiar hasta el martes. Total, para lo que me queda en el convento… Pero bueno, no pasa nada, no cambiaría por nada del mundo los más de dos meses de buena climatología que me ha ofrecido. Como ya dije en el último post, esta noche tenemos la cena de despedida de Manuela. Se va mañana por la tarde para Santiago de Compostela. Como allí también vive Israel, hemos acordado intentar visitar la ciudad aunque sea un par de días este verano. Prometo que lo intentaré.

Por mi parte, ya tengo las maletas casi hechas. En serio. Sólo mi madre sabe lo que me cuesta hacerlas, así que decidí ir metiendo las cosas poquito a poco. Tan poquito a poco que ya las tengo todas metidas y ahora tengo que sacarlas de allí. Mis estanterías están casi vacías y en mi armario sólo queda la ropa que no volverá conmigo y que el martes le llevaré a una de las tantas personas que duermen en las calles de esta ciudad. Sólo es un abrigo, un par de camisas y varias cosas más, pero seguro que les dará más utilidad que yo. Además, están casi nuevas.

En fin, como leéis, ya me estoy casi despidiendo. A este blog tan sólo le quedan ya 8 días de vida. Aunque parezca mentira, ya llevo más de 80 días en esta ciudad ¡Y pensar que Willy Fog ya habría dado la vuelta al mundo cuando yo ni tan siquiera me he movido de París!

Antes de despedirme, os cuelgo una fotos que la prima Inma me ha mandado con la inauguración de la calle de la abuela en el pueblo:


Un besito a tod@s. Sí, a ti también canija. Que yo también tengo ganas de verte. Aunque yo no sé si tengo más ganas de abrazarte a ti… o a mi cama nueva. Pero no tengas celos, supongo que será temporal. Además, no creo que una cama pudiera decirme el ‘sí, quiero’ ¡Qué lástima, por otra parte!

martes, 12 de mayo de 2009

La cuenta atrás: 10...

…son los días que faltan para que mi aventura francesa tenga su final. Un epílogo que, por escrito que estuviese, tendrá un final más doloroso del que esperaba. El cielo parisino se ha encaprichado, además, en despedirnos con días de fina lluvia que mojarán nuestros cuerpos pero calaran en nuestros sentimientos. No quiero volver pero he de hacerlo. Así es y así será.

Como ya he comentado, esta semana se va Manuela Raviña. Más precisamente, el sábado. Hoy hemos estado, Hilda y yo, reservando en el restaurante italiano donde el viernes celebraremos su despedida. Por suerte, este fin de semana es la fiesta de la Cité (Ciudad Universitaria) en donde todos los Colegios y fundaciones tendrán actos, fiestas, comidas… Será una buena despedida para Nela, como la llamamos cariñosamente. Ella se lo merece y a nosotros nos servirá para que el sábado no se haga tan largo sin su pequeña ausencia (mide poco más de 1,50 pero tiene un alma como yo de grande).

Y después, yo. Sí, señoras y señores, aunque para muchos esto haya supuesto un calvario y una travesía por el desierto a la espera de que el Mesías volviese a la tierra prometida, para el Salvador será un verdadero suplicio tener que hacer las maletas para abandonar la habitación 229 del Colegio de España. Sufriré el eterno viaje de retorno que a buen seguro será mitigado cuando vuelva a disfrutar de los míos. Sabíamos que todo esto era una ilusión, y ya lo decía mi querido Anthony Blake: no le den más vueltas, todo ha sido fruto de su imaginación.

domingo, 3 de mayo de 2009

Mi nuevo amigo parisino

Buenas de nuevo a tod@s. Me gustaría presentaros en primer lugar a mi nuevo compañero de aventuras parisinas: Nano. De nombre, Ipod (por favor, no confundir con Igor, personaje que salía en el programa de Pepe Navarro “Esta noche cruzamos el Missisipi”).


Los compañer@s del Colegio me han regalado esta maravilla de la tecnología audiovisual por mi cumpleaños. Medio mes tarde pero como dice el refrán: más vale tarde que nunca. Aunque el motivo del retraso era que no se atrevían a dármelo por temor a “represalias". Ayer por la mañana, sin embargo, se armaron por fin de valor suficiente para entrar en mi habitación muy temprano (sobre las 08.00) y, aprovechando el factor sorpresa y la hora, hacedme entrega del mismo.

Os podéis imaginar la escena ¿no? Mi cara de estupefacción tendría que ser todo un poema. De repente entran en mi habitación (yo no cierro la puerta nunca) más de diez personas, todas y cada una de ellas con una sonrisa picarona en sus labios que no podían con ella. ¿Yo? Acojonado ¿Ellos? Mirándose unos a otros para ver quién era el “valiente” que se atrevía a darme el regalo.

Una vez elegido el representante, cómo no mi querido Alfonso, y hechas las explicaciones pertinentes, todo fue nervios, sonrisas y alegría… bueno, y lágrimas. Jaume, que se va mañana, no podía parar de llorar. El tío lleva una semana fatal, no quiere volverse a España y todos los días se emociona… y hace que nos emocionemos a su vez. Mucho me temo que mañana por la mañana esto va a parecer el rosario de la Aurora. Un mar de lágrimas, vamos ¡Vaya panda!

Pero sabíamos que las despedidas tenían que llegar. Ya se nos fue Fernando, Victorian e Israel. Mañana lo hará Jaume y la semana que viene Manuela. Yo seré el siguiente en un camino que tomarán igualmente Hilda y Jaime… y Alfonso, Juan, Julia, Adolfo…

...¡Qué demonios! Quedémonos con las alegrías. El habernos conocido y, por qué no, el que podamos seguir viéndonos. Ya tenemos concertada una cita en Alcalá de Henares para septiembre. Allí volveremos a vernos todos ¿no es motivo para estar felices? Yo creo que sí.

Y nada más, señoras y señores. Quisiera aprovechar estas mis últimas líneas para FELICITAR Y MANDARLE UN BESAZOOOOOOOOOOOOO ENORME A MI VIEJA PORQUE HOY ES EL DÍA DE LAS MADRES (si no lo hiciese me cortaría(n) las pelotas. Anuncio patrocinado por El Corte Francés).

PD 1. A mi querida Menchu ¿Quieres ver mi Ipod, verdad? ¡Qué bonito es, qué líneas, de 8 GB...!

PD 2. ¿Y del Real Madrid qué, no hablamos? Sólo tengo que decir una cosa: que hoy soy más madridista que ayer pero menos que mañana. No lo olviden nunca.