viernes, 15 de mayo de 2009

El Obama blanco

Tuvo que ser un periodista cordobés, cómo no, y más precisamente de Priego, quien calificara de tal manera a Florentino Pérez. Fue durante la celebración de la multitudinaria rueda de prensa que tuvo lugar en la mañana de ayer en el Hotel Ritz de la capital española para anunciar su candidatura a la presidencia del Real Madrid.

Y no le falta razón. Si me hubierais visto ayer en el salón de la televisión con una sonrisa de oreja a oreja entenderíais lo que digo… y lo que siento. Muchas dirán, entre los cuales me encuentro yo, que la gestión de Florentino fue desastrosa durante sus últimos tres años. Pero el principio del fin tuvo su origen cuando se creyó verdaderamente un ‘ser superior’, como dijera en su momento don Emilio Butragueño. Mucho me temo que sigue presentándose con cierto halo de ‘ser superior’ pero es que lo es. Y si no lo es, el madridismo lo necesita. Sólo espero que, tomadas las riendas del club nuevamente, los pies vuelvan a la tierra donde un día se posaron para catapultar al Real Madrid al mejor club del siglo XX. Ahora toca el siglo XXI.

Pero serán los expertos en la materia futbolística quienes deberán mantenerlo en la tierra. Si Florentino ha comprendido este único punto, el Real Madrid volverá a ser el mejor club del mundo en 2-3 años. Se fue Valdano y el Madrid comenzó la debacle. Ahora vuelve y espero que el señor Pérez haya entendido muchas cosas. Para el fútbol: Valdano, Zidane, el entrenador, los jugadores; para el dinero, el presidente. Un genio en las finanzas y el mejor equipo técnico para las cuestiones deportivas, son el único cocktail que el Real Madrid necesita para volver a ganar títulos.

Pero dejemos a mi Madrid a un lado. Espero que comprendáis que estoy pasando un auténtico calvario. No había conocido jamás una ciudad tan barcelonista. Lo de París es alucinante ¡Vaya año he elegido para venir aquí!

¡Y vaya semanita de mierda que llevamos! Sigue lloviendo y no tiene visos de cambiar hasta el martes. Total, para lo que me queda en el convento… Pero bueno, no pasa nada, no cambiaría por nada del mundo los más de dos meses de buena climatología que me ha ofrecido. Como ya dije en el último post, esta noche tenemos la cena de despedida de Manuela. Se va mañana por la tarde para Santiago de Compostela. Como allí también vive Israel, hemos acordado intentar visitar la ciudad aunque sea un par de días este verano. Prometo que lo intentaré.

Por mi parte, ya tengo las maletas casi hechas. En serio. Sólo mi madre sabe lo que me cuesta hacerlas, así que decidí ir metiendo las cosas poquito a poco. Tan poquito a poco que ya las tengo todas metidas y ahora tengo que sacarlas de allí. Mis estanterías están casi vacías y en mi armario sólo queda la ropa que no volverá conmigo y que el martes le llevaré a una de las tantas personas que duermen en las calles de esta ciudad. Sólo es un abrigo, un par de camisas y varias cosas más, pero seguro que les dará más utilidad que yo. Además, están casi nuevas.

En fin, como leéis, ya me estoy casi despidiendo. A este blog tan sólo le quedan ya 8 días de vida. Aunque parezca mentira, ya llevo más de 80 días en esta ciudad ¡Y pensar que Willy Fog ya habría dado la vuelta al mundo cuando yo ni tan siquiera me he movido de París!

Antes de despedirme, os cuelgo una fotos que la prima Inma me ha mandado con la inauguración de la calle de la abuela en el pueblo:


Un besito a tod@s. Sí, a ti también canija. Que yo también tengo ganas de verte. Aunque yo no sé si tengo más ganas de abrazarte a ti… o a mi cama nueva. Pero no tengas celos, supongo que será temporal. Además, no creo que una cama pudiera decirme el ‘sí, quiero’ ¡Qué lástima, por otra parte!

martes, 12 de mayo de 2009

La cuenta atrás: 10...

…son los días que faltan para que mi aventura francesa tenga su final. Un epílogo que, por escrito que estuviese, tendrá un final más doloroso del que esperaba. El cielo parisino se ha encaprichado, además, en despedirnos con días de fina lluvia que mojarán nuestros cuerpos pero calaran en nuestros sentimientos. No quiero volver pero he de hacerlo. Así es y así será.

Como ya he comentado, esta semana se va Manuela Raviña. Más precisamente, el sábado. Hoy hemos estado, Hilda y yo, reservando en el restaurante italiano donde el viernes celebraremos su despedida. Por suerte, este fin de semana es la fiesta de la Cité (Ciudad Universitaria) en donde todos los Colegios y fundaciones tendrán actos, fiestas, comidas… Será una buena despedida para Nela, como la llamamos cariñosamente. Ella se lo merece y a nosotros nos servirá para que el sábado no se haga tan largo sin su pequeña ausencia (mide poco más de 1,50 pero tiene un alma como yo de grande).

Y después, yo. Sí, señoras y señores, aunque para muchos esto haya supuesto un calvario y una travesía por el desierto a la espera de que el Mesías volviese a la tierra prometida, para el Salvador será un verdadero suplicio tener que hacer las maletas para abandonar la habitación 229 del Colegio de España. Sufriré el eterno viaje de retorno que a buen seguro será mitigado cuando vuelva a disfrutar de los míos. Sabíamos que todo esto era una ilusión, y ya lo decía mi querido Anthony Blake: no le den más vueltas, todo ha sido fruto de su imaginación.

domingo, 3 de mayo de 2009

Mi nuevo amigo parisino

Buenas de nuevo a tod@s. Me gustaría presentaros en primer lugar a mi nuevo compañero de aventuras parisinas: Nano. De nombre, Ipod (por favor, no confundir con Igor, personaje que salía en el programa de Pepe Navarro “Esta noche cruzamos el Missisipi”).


Los compañer@s del Colegio me han regalado esta maravilla de la tecnología audiovisual por mi cumpleaños. Medio mes tarde pero como dice el refrán: más vale tarde que nunca. Aunque el motivo del retraso era que no se atrevían a dármelo por temor a “represalias". Ayer por la mañana, sin embargo, se armaron por fin de valor suficiente para entrar en mi habitación muy temprano (sobre las 08.00) y, aprovechando el factor sorpresa y la hora, hacedme entrega del mismo.

Os podéis imaginar la escena ¿no? Mi cara de estupefacción tendría que ser todo un poema. De repente entran en mi habitación (yo no cierro la puerta nunca) más de diez personas, todas y cada una de ellas con una sonrisa picarona en sus labios que no podían con ella. ¿Yo? Acojonado ¿Ellos? Mirándose unos a otros para ver quién era el “valiente” que se atrevía a darme el regalo.

Una vez elegido el representante, cómo no mi querido Alfonso, y hechas las explicaciones pertinentes, todo fue nervios, sonrisas y alegría… bueno, y lágrimas. Jaume, que se va mañana, no podía parar de llorar. El tío lleva una semana fatal, no quiere volverse a España y todos los días se emociona… y hace que nos emocionemos a su vez. Mucho me temo que mañana por la mañana esto va a parecer el rosario de la Aurora. Un mar de lágrimas, vamos ¡Vaya panda!

Pero sabíamos que las despedidas tenían que llegar. Ya se nos fue Fernando, Victorian e Israel. Mañana lo hará Jaume y la semana que viene Manuela. Yo seré el siguiente en un camino que tomarán igualmente Hilda y Jaime… y Alfonso, Juan, Julia, Adolfo…

...¡Qué demonios! Quedémonos con las alegrías. El habernos conocido y, por qué no, el que podamos seguir viéndonos. Ya tenemos concertada una cita en Alcalá de Henares para septiembre. Allí volveremos a vernos todos ¿no es motivo para estar felices? Yo creo que sí.

Y nada más, señoras y señores. Quisiera aprovechar estas mis últimas líneas para FELICITAR Y MANDARLE UN BESAZOOOOOOOOOOOOO ENORME A MI VIEJA PORQUE HOY ES EL DÍA DE LAS MADRES (si no lo hiciese me cortaría(n) las pelotas. Anuncio patrocinado por El Corte Francés).

PD 1. A mi querida Menchu ¿Quieres ver mi Ipod, verdad? ¡Qué bonito es, qué líneas, de 8 GB...!

PD 2. ¿Y del Real Madrid qué, no hablamos? Sólo tengo que decir una cosa: que hoy soy más madridista que ayer pero menos que mañana. No lo olviden nunca.

martes, 14 de abril de 2009

In memoriam

Si el viernes yo estaré en Londres celebrando mi vigésimo noveno cumpleaños con algunos compañeros del Colegio, España debería estar hoy celebrando el septuagésimo octavo aniversario de la proclamación de la II República. Dos días después de las elecciones de aquel lejano 12 de abril de 1931, el rey, Alfonso XIII, decidía hacer las maletas para venir hasta donde yo estoy viviendo ahora mismo (París) y dejar que la democracia se instaurase por primera vez en la historia de España con la proclamación de la II República.

Lo que pasó después es de sobra conocido por todos. Pero con este post, sólo quería dar mi pequeño homenaje a tod@s aquellos españoles que perdieron su vida en la guerra y en la dictadura.

Va por ti, Mariano.

Por lo demás, sólo puedo decir que si hay un cambio climático en el mundo, París es un botón de muestra. Llevamos una semana con una climatología escandalosa, un solecito insultante incluso para un español. Los jardines parisinos están preciosos, rebosan vida y cualquier hueco del día es una excusa perfecta para disfrutar en ellos de un merecido descanso.

Y así es como transcurre mi vida en París. Solecito, jardines, descanso, cualquiera diría que estoy trabajando ¿¡eh!? Pues lo estoy, lo estoy, no lo duden ustedes, señoras y señores. Por cierto, para alegría de la jefa (mi madre, “la Rafi”), quiero decir que estoy volviendo a coger peso. Por “culpa” de una compañera estamos comiendo casi a diario en la cocina de nuestra planta. Comida de la buena, de la de verdad: pasta, carne, sí, como leéis, carne (¡qué lagrimones!), algo de cuchara, sopas… en fin, una dieta semi-normal. Algunos estaréis pensando que bendita culpa la de nuestra compañera... nosotros estamos con vuestros pensamientos ¡bendita culpa! Se llama Hilda, es de Filosofía del Derecho, natural de Alcalá de Henares (Madrid) y una tía genial, pero no sólo porque nos haga de comer ¡eh! Todos ayudamos en la cocina en lo que podemos. Algunos estaréis pensando ¿y tú, no haces nada? Pues sí, como me temía, me ha tocado ya hacer dos días de comer, y mucho me temo que sólo es el principio… de una gastronómica historia. Ayer batimos un record porque llegamos a comer 12 personas en la cocina (y no es tan grande). Yo me encargué esta vez de los aperitivos y las ensaladas, e Hilda y Manuela de hacer las patatas fritas y los filetes de cerdo y de ternera que compramos. Estaban buenísimos. Eso sí, para carne de la buena la de mi Menchu, eso sí que es carne. Ya verás cuando la coja, le voy a dar un bocao que… ¡tranquilidad, levantemos el pie del acelerador!

Retomo el relato. Ya estoy un poco más relajado. No hay nada mejor que una ventana bien abierta para que al aire fresco calme la sed de mi cuerpo. ¿Por dónde iba? Ah, sí, por la malagueña salerosa. ¡Anda que me tienes contento! Mucho pedirme que escriba, que escriba, y cuando lo hago para felicitarte por nuestro aniversario no me merezco ni un simple y humilde comentario diciendo: gracias, cariño, te quiero, te adoro, te amo, estoy loca por ti, eres el amor de mi vida, perdería la cabeza por ti, pienso las 24 horas en ti… no estoy pidiendo tanto ¿no?

¡Ea, ya me he mosqueao! ¡Hala, mañana será otro día!

Napoleón y todos los grandes hombres de Francia os mandan un beso a todos.

sábado, 11 de abril de 2009

Mi número favorito

El número 8 es mi favorito, pero 8 son además los años que hoy cumplimos como pareja “la Menchu” y yo. Parece mentira, pero la tía le ha echado “huevos” al asunto como para estar a mi lado durante tanto tiempo (huevos imaginarios ¡eh! Nadie vaya a pensar que mi Menchu tiene los genitales masculinos como Ana Igartiburu).

Para no crear un debate acalorado entre mis fans, no voy a contar toda la opresión y tiranía que he tenido que sufrir por parte de esta chavalita a lo largo de tan largo periodo. Entre otras cuestiones, porque mi madre, cuan suegra engañada por una brujita, no me creería. Pues que lo sepas mami: os tiene engañados a todos.

Dejando la versión oficiosa a un lado, a continuación detallamos el telegrama oficial que la embajada española en París ha emitido:
Querida Menchu (stop) Es motivo de orgullo y satisfacción (stop) que en este día tan importante (stop)…

Bueno, que no tengo mucho tiempo. Un beso a mi gorda. Y también para todos los que seguís este blog.

miércoles, 8 de abril de 2009

El manto de la Esperanza

Miércoles Santo, señoras y señores. Si hay día en Semana Santa por el que yo hubiera dado mucho para estar presente, ése sería hoy. Más aún cuando el año pasado la lluvia impedía por primera vez, desde que yo tengo conocimiento, la salida procesional de mi Paz y Esperanza. Así que, por segundo año consecutivo, me quedo sin ver a mi Cristo de la Humildad y Paciencia. Su salida desde Capuchinos, el emocionante paso por la espalda de la iglesia de San Miguel, la maestría en Cruz Conde y el éxtasis en los Jardines de Colón.

Pero no sólo me pierdo a la mejor cofradía de la Semana Santa cordobesa sino que no podré gozar de todos los estrenos que el año pasado no pudimos ver, más todos los de este año. Destacan el manto y el sayo que estrenará la Virgen. El manto está realizado en hilo de plata sobre tisú de lamé y ha requerido hasta 24 tipos de puntadas diferentes. Lo he visto por fotografía y es verdaderamente espectacular ¡Qué suerte tenéis los que estáis allí para gozarlo!

Dejemos la melancolía, como ya dije anteriormente, todo esto me ayudará para que el año que viene disfrute como un enano y Menchu me odie por la paliza que le espera en la Semana Santa de 2010.

Y nada, chic@s, esta noche tenemos la despedida de Fernando. Iremos a cenar al Monza, un restaurante italiano, y después nos vendremos al Colegio para tomar algo en la sala de residentes. Le tenemos preparado algunas sorpresas, entre las que destaca una placa con su nombre (Fernando Arnó García de la Barrera) que colgaremos en la sala de residentes para que él la descubra como si fuese un homenaje. Esta broma viene porque un día había un acto organizado en la sala de residentes y muchos extranjeros venían preguntando que dónde estaba. Entonces, Fernando, ni corto ni perezoso, tuvo la genial idea de empezar a decirle a la gente: oui, oui, Monsieur, la Sala Arnó está por allí… Como tampoco es que seamos bilingües, los ti@s no se enteraban de nada, entre otras cosas, porque con llevarles a la sala tenían más que suficiente.

En fin, como veis a veces estamos muy aburridos y estas cosas nos mantienen vivos.

Un beso a todoooooooooooooooooos

martes, 7 de abril de 2009

El Buen Suceso de hoy...

…la Crisis de Gobierno. Pues eso, que no sólo es que hoy la cofradía del Buen Suceso salga a procesionar por las calles de Córdoba en este Martes Santo. Otro suceso, y no menos bueno, se ha confirmado hoy: el presidente Zapatero ha provocado una crisis de Gobierno. Lo que los medios de comunicación venían advirtiendo hace unos días se ha consumado.

Cinco han sido las carteras ministeriales con cambio de sus titulares. Pero la noticia más importante, particularmente, ha sido la de la dimisión de Manuel Chaves como Presidente de la Junta de Andalucía y su nombramiento como Vicepresidente 3º del nuevo Gobierno Zapatero. Vicepresidente, Ministro, Secretario General del Partido, recogepelotas o fregaplatos de Moncloa, me da igual el puesto que tenga, lo importante era que dejase ya el cargo. Que no quepa la menor duda de que he apoyado su gestión a lo largo de estos años y que, como todas, seguramente, hubiera podido ser mejor. Pero más claro tengo aún con quién hubiera sido un infierno. Touché para Zapatero. Es un puto genio, como diría Israel con tono gallego.

Tampoco voy a entrar en más análisis políticos que a mi Menchu tanto aburren. Démosles los tradicionales 100 días para ver cómo actúan en sus respectivos ministerios.

En cuanto a lo que verdaderamente importa a mis querid@s seguidores, mi estancia en París, hay poco que contar. Ayer lunes hizo un día espléndido que terminó convirtiéndose en una noche de aguacero. Son fechas de mucho trabajo y todos estamos encerrados en nuestras habitaciones, o en las salas comunes, trabajando duramente en lo nuestro. El mal tiempo alienta aún más nuestras ganas de currar ya que cuando sale el solecito

Por cierto, esta tarde comienzo mi fase de clasificación en el campeonato de pin-pong. Menchu, deséame suerte. Como ya alguna vez os he comentado, aquí en el Colegio hay muchas actividades, entre ellas, el campeonato de pin-pong que tuvo su primera edición el curso pasado y que en este su segundo año somos 16 los participantes (de varias nacionalidades). Se me ha olvidado también deciros que participo igualmente con la Selección del Colegio en el Campeonato de Fútbol que la Cité organiza todos los años y en la que todos los Colegios y Fundaciones están representados. Nuestro grupo lo componen: Alemania, Portugal, Líbano y nosotros. El primer partido con los germanos lo empatamos a un tanto, mientras que los dos siguientes los resolvimos con un doble 4-1. El gol average ha sido favorable para Alemania con lo que hemos quedado segundos de grupo. Ahora esperamos rival para el ansiado partido de octavos de final.

Almas cándidas ¿qué más queréis que os cuente? El domingo estuve conectado a Canal Sur para intentar ver alguna procesión. Y lo cierto es que lo conseguí, pero ninguna era de Córdoba. Esperaré al jueves para ver la madrugada entera que la retransmiten también por internet. Internet ¡qué gran invento!

Y nada, ayer comimos al mediodía en la cocina. Hilda, una chica de la tercera, nos invitó a comer pasta. Nosotros (Jaime, Israel y yo), cuan gentiles caballeros, le dijimos que nosotros poníamos la infraestructura de nuestra cocina a su disposición. Y así es como ayer, con dos lagrimones de cocodrilo, nos pusimos de pasta hasta el culo (nunca mejor dicho ¡eh! Este paréntesis sólo lo entenderán mis padres y Menchu) ¡Qué buena estaba! Eso sí, la ensalada corrió de mi parte y, sin pretender ser presuntuoso, me salió de p.m. (y no significa policía militar ¿alguien lo adivina?). Estaba compuesta de lechugas varias, salmón, alcaparras, pepinillos, queso fresco, maíz y tomates cherry’s. Bañada por supuesto con un buen vinagre de módena y un aceite de oliva patrio. Lo dicho, exquisita.

Por la noche, aprovechando el excelente tiempo que hacía antes de que empezara a llover, decidimos ir a cenar al kebab y aprovechar para tomar el aire un poco. Como aquí cenamos a la hora de la merienda en España, decidimos dar un paseo de más de dos horas por París. Buena compañía, charla y París de fondo ¿conoce alguien mejor teatro en el mundo?

En el zaguán del Colegio, sobre las 00.15 o así, empezó a diluviar. No sé si alguna vez comenté que aquí no avisa cuando decide hacerlo. En España a San Pedro hay que sacarlo a procesionar para que llueva. Aquí, sin embargo, San Pedro tiene vía libre para abrir el grifo cuando quiera. Dicho y hecho. Ayer había que regar los jardines parisinos y el jardinero del paraíso decidió hacer su trabajo. Imaginaros nuestras miraditas y sonrisitas picaronas que hablaban por sí solas ¡De la mojada que nos habíamos salvado!

Y hoy poca novedad en el frente. Muchas veces miro el reloj y pensaría qué paso estaría viendo ahora mismo, si estaría comiendo pipas o compartiendo una granizada con una amiga que siempre me acompaña en Semana Santa. Pero bueno, no lo llevo tan mal. Lunes y martes santo no son los días más fuertes que digamos. Mañana sí será un día difícil cuando piense en mi Paz y Esperanza por esos Jardines de Colón en donde siempre me encuentro a mis viejos. O a mi Cristo de la Humildad y Paciencia por San Miguel ¡qué bonito, dios mío! Y si me pongo a pensar en la madrugá de Sevilla o la tarde del Viernes Santo en la Mezquita, cuando el olor a azahar del Patio de los Naranjos recibe a todas las cofradías en la puerta del Perdón... ¡uy, que se me pone el vello de punta!

Bueno, venga, dejemos los mamoneos que mi madre ya tiene que estar llorando como una plañidera. Por cierto, mamá, deja ya a la Virgen del Rocío que seguro que la tienes frita, hija. Ve alternando con la Virgen del Rosario, la Virgen de Santa Beatriz de Silva, la Virgen de la Paz y Esperanza… en fin, dale juego a todas porque no veas.

Ya está bien por hoy. Un beso a mi madre LA MÁS GRANDE y a mi viejo EL MÁS GRANDE. Un beso también a tod@s.

domingo, 5 de abril de 2009

Día de ramas de palma y olivo

Domingo de Ramos. Entrada triunfal de Jesús de Nazaret en Jerusalén. Hoy ha comenzado la semana de Pasión en Córdoba pero la de mi calvario particular en París. Por primera vez en mi vida no estaré en el día del año más esperado por mí. Con la borriquita a punto de volver a su templo, los portones de Santiago, San Francisco, San Andrés… huelen ya a incienso. Y yo no estaré allí.

Así es la vida y así hay que aceptarla. Pero me quedaré con el lado positivo de la cuestión: esto hará que adore más si cabe mi Semana Santa, aparte de hacerme personal y humanamente más fuerte.

Será mi querida Menchu, pues, quien me transmita, cual Matías Prat, las sensaciones del espectacular domingo de ramos cordobés a través del hilo telefónico.

La Hermandad de Las Penas de Santiago atravesando la Plaza de la Corredera, el Huerto en el portón de San Francisco, el Amor cruzando el puente romano, el señor de Córdoba llegando de noche a los Padres de Gracia y, cómo no, el Gitano, llevando las almas al más infinito de las emociones en la bajada de la Cuesta del Bailío bajo los sones de la banda de música de Nuestro Padre Jesús de la Pasión de Linares. Todo ello hace del Domingo de Ramos, año tras año, uno de los días más espectaculares de nuestra Semana Santa.

Y así hasta el domingo de resurrección.

Pero tristezas y recuerdos apartes, los últimos días en el Colegio están siendo un tanto agitados. Estamos en plena Semana Cultural organizada por los Colegios de España, Bélgica y Méjico en la que las actividades para asistir son muy variadas: teatro, ópera, cine, bailes folclóricos, deporte… y además, una temperatura espléndida. Es la primavera soñada para todo andaluz que se precie.

Semana de agitación también porque es la última que Fernando compartirá con todos nosotros. Nuestro adorado y querido medievalista catalán, retorna a su Lérida natal el próximo 10 de abril no sin antes dejarnos huérfanos de una de las personas más queridas por todos nosotros. Con una sonrisa siempre en su rostro, será su buen corazón y su amistad lo que quedará grabado en nuestras retinas. Jamás le olvidaremos.

Nuestro Servicio Militar. Ese es el lema que propuse y que todos estuvieron de acuerdo en compartir. Sin duda, esta estancia se ha convertido en nuestra “pequeña mili” y todo lo que ello conllevó para generaciones de españoles: lazos de unión que aún a pesar de los años, la distancia e incluso la falta de comunicación, jamás dejarán de existir y de tener un hueco en nuestra memoria. Cuando algún día miremos atrás, siempre tendremos un sitio para acordarnos de estas personas. Por cierto ¿y si os dijera que Fernando opositó a Guardia Civil con 19 años? Pues sí, en efecto, y se quedó a tan sólo 60 plazas de conseguir un sueño que hubiera evitado que terminase siendo Licenciado en Historia por la Universidad de Lérida y un excelente investigador del Medievo catalán en el siglo X.

Bueno, aquí os dejo algunas fotillos de lo que trabajamos y estudiamos:
Cena de cumpleaños de Fernando
El trío sacapuntas

Idem, pero más de cerca ¡qué susto!


Un tío feliz. Sin más.

Productos ibéricos generosidad de mi amistad con los camareros del Restaurante del Colegio

Mañana de resaca. Yo fui bueno pero Fernando...

... fue tan travieso como Israel.

miércoles, 1 de abril de 2009

¡¡Joyeux anniversaire…

… joyeux anniversaire, joyeux anniversaire, Carmen, joyeux anniversaire!!

1, 2, 3, 4… 25, 26, 27 y ¡¡¡28!!! ¡¡Madre del amor hermoso, veintiocho taquitos, canija!! Uno detrás de otro y esto no hay quien lo pare, jefa ¿Quién me pone la pierna encima para que no levante cabeza?

Venga, cierra los ojos, pide un deseo… ¡Recórcholis, que no puede seguir leyendo con los ojos cerrados! Esperemos entonces unos segundos para que los vuelva abrir…

¡Perfecto! ¿Ya, canija? Sigamos pues: …te decía que pidieses un deseo cuando cierres los ojos y ábrelos cuando lo tengas ¡eh!, sopla las velitas y di ¡pa-ta-ta!

¡Has salido guapísima en la foto! Ya te la mandaré por correo.

Por cierto, aquí en París hace un día precioso, como no podía ser menos en el día de tu cumpleaños… bueno, y el de Fernando. Mi medievalista catalán, sí, catalán al igual que Carmen (para aquellos espectadores que aún no lo sepan, Carmen, nació en Barcelona), también cumple hoy añitos. Pero en su caso, 29. Así que hoy es motivo de doble satisfacción.

¿O triple? Para rematar, he de deciros que hay otro chico, también llamado Fernando (¡hay que ver las casualidades de la vida, eh!), que es pareja de una compañera del Colegio (que precisamente hoy vuelve a España definitivamente), que también nació un 1 de abril.

Bueno, es hora de seguir trabajando, sólo quería desearte muchas felicidades y que cumplas muchos más. Ya te llevaré un regalito el 22 de mayo cuando vuelva.

lunes, 30 de marzo de 2009

Ha vuelto la luz...

… ¡maldita ciudad, qué bonita es la jodia con unos rayos de Sol!

Pero qué duro disfrutarlo sólo a través de una ventana…

En cuanto a lo demás, sin mucha novedad en el frente. Ayer fue un día raro, creo que el cambio de hora afecta a más gente de lo que pensaba (aquí también adelantamos una hora el reloj). Por la mañana, como comenté en el post anterior, disfrutamos de la F1 y con el quinto puesto de Fernando Alonso en Australia. Viendo cómo fueron las cosas estamos contentos por el resultado.

Terminada la carrera, me subí a la habitación para trabajar hasta las 13.00 cuando Jauma y Gema me llamaron para irnos a comer fuera. Necesitábamos respirar un poco de aire fresco y salir del Colegio. Este castillo se puede convertir, a veces, en una verdadera “prisión” si estás durante días encerrado en él sin salir. Ayer salió el Sol y era un día propicio para lanzarse a la calle.

Ayer, además, era un día de astros, con cambio de horario incluido, por lo que decidimos almorzar en un restaurante llamado El Sol y la Luna. De especialidad culinaria iberoamericana, lo conocía gracias a un compañero que vive en el Colegio de Alemania. Pero más que comida variada del continente americano, es el típico restaurante mexicano, eso sí, buenísimo (está justo a la espalda de la iglesia de S. Jacques, cerca de la catedral de Notre Dame para más información).

En primer lugar, nos pedimos unos entrantes para compartir (los típicos “Doritos” para mojar en salsas y unas empanadillas rellenas de carne y verduras muy buenas) y después, cada uno, su plato fuerte. Mis compañeros se pidieron la típica “fajita” rellena y yo un plato con una carne asada para mezclar con arroz. Estaba buenísimo todo. Y además barato, con bebida, nos costó 17 euros por cabeza (Aclaración: tenéis que tener en cuenta que mi plato principal costaba 9,50 euros y una Coca-Cola 4,50. Sí, como lo leéis, aquí la bebida puede llegar a costar más del 50% del precio del plato principal. ¿Increíble, verdad? Y si pidiéramos postres y cafés ya sería la repera limonera. En España jamás pensaríamos en ir a comer fuera de casa sin pedirnos algo de beber, estaría incluso mal visto. Aquí, por el contrario, te ponen jarras de agua de grifo porque es normal que la gente no pida de beber para no encarecer el precio final. Eso es lo que yo lo hago, creo que como la mayoría de la gente, pero ayer fue una excepción).

Habiendo visto el éxito del almuerzo y el día tan precioso que hacía, teníamos que poner la guinda al pastel. Y qué menos que con un helado. Pero no uno cualquiera, no, sino un estupendo Sunday, con caramelo, del McDonald´s ¡Qué haríamos muchos sin ti, Mc! Como nos habíamos desplazado hasta Luxemburgo andando, no podíamos desaprovechar la ocasión para sentarnos en uno de sus bancos, con sus primaverales jardines como inmejorable compañía, y disfrutar en silencio de la pasión que despertaba cada cucharada de helado en el roce con nuestros labios.

Finalizado el “éxtasis”, y no precisamente el de Santa Teresa, volvimos al Colegio para aprovechar la tarde y trabajar un poco. Sin embargo, con el cambio de hora, no nos habíamos dado cuenta de que tan sólo eran las cinco de la tarde. Además, Jauma, nos rogó encarecidamente que no nos metiéramos en las habitaciones, que viésemos mejor una película para terminar de relajarnos. Me pidieron entonces que bajase una película entretenida y les llevé Sopa de ganso (de los hermanos Marx).

Y bueno, no mucho más, señoras y señores. Después de unas buenas risas con la película, nos subimos, ahora sí, a la habitación a currar un poco hasta la hora de cenar. Como siempre, Manuela, Jauma, Fernando, Jaime, Gema, Patricio y yo, cenamos en la cocina grande de la 2º planta (en cada planta hay dos cocinas, una grande y otra pequeña, y mi armario con mi “neverita” la tengo en la “segunda, grande”. Aquí se llaman a las cocinas por su planta y tamaño: “segunda, pequeña”, “cuarta, grande”…).

Con un buen bocadillo de jamón con tomate y aceite entre pecho y espalda, me bajé con algunos compañeros a la sala de residentes para charlar un rato antes de subirme a la habitación. Pero estaba molido, y a las 00.30 estaba ya el tío pensando, bueno, soñando, en la Semana Santa y en los caracoles. Pero más que soñar eran pesadillas, porque será el primer año en mi vida sin ninguna de las dos. Mi abuela me nombró la palabra caracol el domingo y desde ese día me persiguen. Tengo que contaros un secreto: A veces veo caracoles (y os puedo asegurar que acojonan más que los muertos del Sexto Sentido). Creo que cuando vuelva en Mayo voy a coger un cólico de caracoles gordos. Por mi bendita madre que me voy a hinchar. Lo puedo prometer y prometo.

Bueno, con esto y un bizcocho... pero hace mucho tiempo que no saludo a mis fans, así que aprovecho para mandar un besito a: mis abuelos (Elena, Ricardo y Conce), a mis tíos (Rica, Antoñí), y tías (Mamen, Meli), mis primas (Elena, Estefa… oye, que sepas que me tienes que dar un beso antes que a tu primo Mario cuando nos veas), mis primos (Raúl, Álvaro, Manuel Ángel, José Carlos…), mis tíos/as (Conchi, Carmen, Manolo, Juan…), a my brother (el Otero), a mi Saturnino (lo más grande). También a mi vecinas Loli y Pilar, y sus respectivas familias, por aguantar a la mía para poder ver el blog … Y bueno, no sé, ¿a quién más? Ah, sí, a la chica esta que vive en Málaga y que siempre llamaba a casa de mis padres dando la lata. Sí, hombre ¡verás tú como ahora no me voy a acordar de su nombre! Bueno, da igual, a la chiquita esa. Era guapita la jodía, tenía que haberle tirado los tejos ¿o mejor los trastos a la cabeza? En fin, corramos un estúpido velo en este asunto ¡Ah, y a mis sobrinas! Las más guapas del mundo (Marta y Nuria).

PD. Como veo que a la gente le gustan más las fotos que mis palabras, aquí os pongo unas cuantas, aunque ya advierto que no tienen nada que ver con París puesto que no he salido a hacer fotos:

1. ¿Lograremos emparejarlos en unos años? ¡Mira qué miraditas!


2. Por algo se empieza, y qué mejor que un buen juego


3. ¡Qué bicho!





sábado, 28 de marzo de 2009

It's raining...

Pues eso, que está lloviendo. Llevábamos varios días con el cielo encapotado amenazando lluvia y hoy por fin está descargando y no sin fuerza. Aquí lo mismo está nublado, que sale el Sol o se pone a llover. Y todo en cuestión de minutos.

Así que, aprovechando cómo se ha puesto el día, ya me he colocado el pijama y no creo que salga del Colegio. Ahora bajaré alguna película que tengo en mi ordenador para verla con la gente en la sala de televisión y después me subiré a trabajar hasta que llegue la hora de ver a la selección. Hoy nos enfrentamos a Turquía en un partido crucial para ver quién será el primer clasificado del grupo. Pediremos unas pizzas para ver el partido y nos acostaremos tempranito para ver mañana al “sin cuello” de Fernando Alonso en el GP de Australia. Aunque no sé si bajaré porque viendo cómo ha quedado en la clasificación de hoy lo mismo me quedo trabajando. Pero bueno, supongo que le daremos una oportunidad.

Estos días de atrás tampoco hemos hecho mucho, vamos, lo de siempre: biblioteca y estudio. Ayer por la noche salimos a cenar a un italiano que está por aquí cerca de la Cité pero volvimos inmediatamente al Colegio para tomar algo. Yo me acosté tempranito (a las 02.00) pero los compañeros siguieron hasta las 06.00. Ayer la sala de residentes parecía el salón de Juegos Reunidos con gente jugando al lobo, al Risk, al Craneus… menos orgías sexuales, a todos los juegos imaginables.

Como no hay mucho que contar aquí os dejo algunas fotos:

¿Dónde está Wally?


Por si no habéis encontrado a Wally aquí os lo pongo más claro:





Mi querida Mezquita en una exposición al aire libre en los jardines de Luxemburgo:

Me acompañan de izquierda a derecha: Pablo (historiador de Zaragoza), Jauma (el biólogo del ADN de las plantas, valenciano) e Israel (como él mismo se califica: la negra de Europa, porque dice que los gallegos son los negros de Europa. Para mí es mi galleguiño)


Aquí haciendo el cafre con algunos compañeros en la sala de televisión:


Vamos a ver, de izquierda a derecha: Alfonso (profesor de Contemporánea en Extremadura), Fernando (mi medievalista catalán con su inconfundible perilla), Jauma (el tan mencionado valenciano del ADN de las plantas) y nuestro querido Victorian (el mañico con el humor negro más gracioso que jamás he visto)

¿¡Qué guays somos, verdad!?


Por último, he aquí las fotos que el Ministerio de Defensa nos ha mandado en relación a la última reunión de la Ministra de Defensa y el comandante en jefe de la misión en París:





PD. Mientras escribía este post ha salido el Sol tres veces y ha caído el diluvia otras tantas. Ahora mismo está lloviendo a mares y espero que el agua no llegue a la segunda planta.

miércoles, 25 de marzo de 2009

¡A sus órdenes!

La ministra de Defensa, Menchu Arrans, se desplazó ayer hasta tierras parisinas para pasar revista a las tropas allí destinadas en misión cultural de la ONU. En un viaje sorpresa y relámpago, la titular de defensa, que se encontraba en Rouen de visita oficial, no dudó en desplazarse en tren hasta la capital parisina aprovechando la escasa distancia que separa ambas localidades.

Arrans, acompañada de su Estado Mayor, llegó a la estación de S. Lazare a las 11.40 donde fue recibida por el oficial al mando de la misión en París, el señor Otero. Tras los vítores y hurras correspondientes que el séquito de la ministra dedicó al saludo de bienvenida, ambos se dirigieron rápidamente a la salida de la estación desde donde se desplazaron a pie hasta la sombra de la Catedral de Notre Dame (Nota: es que no hay nada peor que 15 veinteañeras de danza en una estación).

Con un kebab entre pecho y espalda, ambos mandatarios se desplazaron hasta el cuartel general de la misión española en la Cité Universitaire. Una vez allí, la titular de defensa expresó su grata sorpresa por las excelentes condiciones de mantenimiento que presentan las instalaciones culturales donde las tropas llevan a cabo su misión. Visitadas todas las instancias del centro, ambos dirigentes decidieron tomar un café con varios miembros de la misión allí desplazados hasta que dio la hora de marcharse.

A las 18.30, la ministra tomaba de nuevo el tren que le devolvería hasta Rouen, donde permanecerá hasta la tarde del domingo cuando un Boeing de la fuerza aérea española la trasladará hasta la capital de España.

Corto y cambio. Fue MUY bonito mientras duró…

viernes, 20 de marzo de 2009

Para todas aquellas personas que no se quieren enterar

¡¡ESTOY DE PUTÍSIMA MADRE!!

¡¡NO QUIERO VOLVER A ESPAÑA!!

jueves, 19 de marzo de 2009

Juerga General

Ah, no, perdón, que la juerga vendrá esta noche. Quería decir que todo el país se encuentra hoy en huelga general. Sin entrar en detalles políticos, esto significa que sería una auténtica locura intentar salir del Colegio para coger algún medio de transporte público. Por ello hemos decidido quedarnos en el Colegio, reírnos y salir en todo caso esta noche para cenar y tomarnos algo por aquí cerca. Creo que vamos a ir a cenar a un restaurante italiano por Place de Italy, “cerquita” de nuestra zona.

PD. Creo que Sarkozy ha alquilado por quinto día consecutivo el Sol en París para que su cuota de popularidad no baje a pesar de la huelga. Recuerdo que en los países del norte de Europa alquilan el Sol por días y no os extrañe que ya mismo Noruega, Suecia o alguno de los países de esta zona, lo alquile los próximos días después de no verlo durante semanas.
Mientras tanto aprovecharemos el Sol radiante que alimenta ya las hormonas de toda aquella persona con DNI español ¡no os cuento cómo está el ambiente en el Colegio!

¡Ándele pues…

… cabrón, no me sea pendejo y escríbale un nuevo capítulo a su señora! Estoy seguro que así me lo diría mi amigo Francisco, y como los deseos de Menchu son órdenes para mí, aquí va otra aventurita.

Son cerca de las dos de la mañana y acabo de llegar del salón de residentes donde hemos estado celebrando el cumpleaños de Laura Oliván (es una chica de historia moderna nacida en Huesca, pero hizo la tesis en Madrid y vive en Granada con su reciente marido). Así que aprovechando que el ordenador está encendido os escribo algunas palabras.

Pues nada, ayer por la tarde, después del café con Fernando, me fui a entrenar con tan mala suerte que a los cuarenta minutos de estar corriendo me dio un tirón en el gemelo que me dejará K.O. los próximos días. Supongo que tantas horas de paseo el lunes y el martes me pasaron ayer factura. Debí haber estirado más o no haber salido. Pero bueno, volví al Colegio tranquilamente para ponerme hielo, y untarme crema antiinflamatoria que me dejó un compañero.

Visto el panorama físico, decidí ducharme y cenar prontito. Cuando bajé a la sala de televisión me comentaron que me acababa de perder un conflicto hispano-sueco por la televisión. Os comento brevemente: una sueca “tocapelotas” se baja siempre a la hora del telediario español para ver documentales en ruso, finlandés… pero subtitulados en sueco ¡imaginaros el panorama del resto de la gente de la sala! Además la tía es una “cacho guarra”, como diría alguien de aquí, y tiene una “mala follá” impresionante. Siempre está mandando callar a la gente y subiendo el volumen de voz. Esto ya le ha provocado dos “roces” con gente en las dos últimas semanas pero la de ayer fue ya la “bomba”. La gente temía que fuera yo un día que el tuviese que “lidiar” con ella, no tanto por mí, claro está, si no por la pobre sueca. Pero a veces la vida no me depara esos reparadores momentos, siempre hay alguien que se me adelanta. O casi siempre. Y ése fue nuestro médico chiflado. Es un “tarado” español, del norte, que estudia enfermedades mentales en los ratones ¿veis ahora el por qué de médico chiflado? Algunos piensan (pensamos) que estudia las ratas para salvarse a sí mismo. A pesar de todo, el hombre es muy respetuoso y no había tenido atisbos de locura. Sin embargo, he aquí que ayer una televisión unió a dos personas: por un lado, la sueca; por el otro, el doctor chiflado. Que ¿qué ocurrió? Pues que ayer la jodida escandinava volvió mandar a callar a la gente y a subir la voz de la televisión provocando que nuestro querido españolito no pensara otra cosa que levantarse, forcejear con ella por el mando y lanzarlo contra la pared. Sí, lanzarlo contra la pared. A partir de ahí: pelea de gallos. Insultos, más insultos... menos tirones de pelos y muebles por el aire, todo lo que podáis imaginar. ¡Y todo me lo perdí yo!

Calmadas las aguas nuevamente, y tras presentar reclamaciones mutuamente a la dirección del centro, nos trasladamos al salón de residentes para analizar la moviola. Y así nos dieron las doce y las una, las dos y… ¡ya está! A las dos a la camita.

Hoy me levanté sabiendo que no podría salir a ver más cosas por el gemelo. Sin embargo, me cuidé tan bien ayer que hoy apenas me dolía. A pesar de ello, me quedé en la sala de estudio trabajando. Pero sólo hasta las 11.00, a esa hora Francisco vino a por mí para ir a la Feria del Libro que hoy se clausuraba en Puerta de Versalles y cuyo invitado de honor era este año su querido país natal, México. Tenía muchas ganas de comprarse una enciclopedia editada por Le Monde sobre 30 grandes pensadores de la Historia. Es una edición preciosa que le ha salido por 280 euros. Nos hemos dado una vuelta por allí pero esta vez no he comprado nada, me he controlado.

Hemos vuelto al Cole, comido, descansado, me puse nuevamente a estudiar pero a las 19.30 me he ido al gimnasio para seguir estirando y recuperar el gemelo. Así hasta las 22.00 que he subido a cenar, ducharme y celebrar el cumpleaños.

Y colorín, colorado… este cuento se ha acabado. Buenas noches... and good luck!

Un besito para toda mi peñita,

Santi

martes, 17 de marzo de 2009

Semana Cultural Parisina

Buenas tardes (nunca mejor dicho), apañaos y apañaas. Perdonad el silencio al que os he tenido sometido durante la última semana pero, entre que había poco que contar y que tenía mucho curro (aunque algunos sigan sin creérselo), han pasado seis días como el que no quiere la cosa. Con fin de semana incluido en el pack.

Pues nada ¿qué queréis que os cuente? Después de levantar cabeza tras la eliminatoria del Real Madrid (…y clasificación de los azulgrana), tanto jueves como viernes estuve literalmente encerrado en el Colegio. De hecho, no salí ni a correr.

El sábado y el domingo no cambiaron mucho mi panorama… salvo por la noche. El viernes nos quedamos en el salón de residentes tomándonos algo y jugando a un juego bastante chulo. Es como una especie de policía y ladrón, con cartas, en la que una serie de lobos van cazando a los campesinos y éstos tienen que descubrirlos antes de que ganen el juego. A pesar de lo pegoso que pueda parecer, puede crear mucha adicción ya que consiste en argumentar entre todos quiénes creíamos que eran los lobos (es decir, todos mentíamos como bellacos para conseguir nuestros objetivos). Pues así estuvimos hasta las cinco de la mañana (sí, las 05.00 de la madrugada ya del sábado).

¿Y el sábado? Pues igual que el viernes, salvo que ésta vez nos acostamos a las seis (sí, las 06.00 ya del domingo). A pesar de lo que pueda parecer, ambos días me levanté a las 08.00 para desayunar y ponerme a currar. El domingo, como entenderéis, me fui tempranito a la cama…

…Ah, sí, perdón, antes se me ha olvidado comentaros que el sábado antes de encerrarnos a jugar y tomar algo (yo bebí agua, zumos y similares, para aquellos malpensados), me fui con Jaime y Paralejo a comerme un kebab en un sitio que ellos conocen ¡quéeeeeeeee rico estaba! No sé si os he hablado ya de ellos. El primero es un licenciado en Historia del Arte por la Complutense y está haciendo su tesis doctoral aquí en París. Realmente es muy, muy bueno. El segundo es un musicólogo de Extremadura que ahora da clases en Salamanca y que también está aquí haciendo su tesis doctoral. Ambos, cada uno con su personalidad y pareciendo el día y la noche, son unos cracks…

..Hecho este kit-kat, como os decía, el domingo me fui a la cama temprano y el lunes empecé la Semana Cultural Parisina. Es una semana que me voy a tomar para conocer mejor la ciudad. Y para empezar no estuvo mal. Ayer estuve todo el santo día tirado en la calle. Mi compañero Fernando llegó ayer, después de estar una semana en España por un congreso, y aprovechamos para irnos de librerías por la zona de los jardines de Luxemburgo después de comer. Nos acompañó una compañera de la cuarta planta, Ilda, licenciada en Derecho y de Alcalá de Henares. A las 17.00 terminamos de comprar (hice mi primera compra de libros ¡qué bien!) y Fernando quería volver al Colegio para hacer algo ¡pero hacía un día tan bueno! Así que, Ilda y el menda lerenda, decidimos quedarnos y dejar marchar a Fernando de vuelta pero, eso sí, cargado de bolsas con libros.

Imaginaros: las 17.00 de la tarde, sin libros en las manos, un día espléndido, un Sol radiante, el mosaico de la gente parisina en cada rincón mágico de París… que me quiten lo bailao, estaríamos pensando los dos.

Así es como, sin rumbo ni nada ni nadie que lo fijara, estuvimos paseando por los espectaculares Jardines de Luxemburgo dirección norte hasta llegar a la tan famosa orilla izquierda del Sena, desde donde nuevamente nos dispusimos a gozar de sus espectaculares vistas. Callejeamos todo lo que quisimos y pudimos y así hasta las 20.00 de la tarde cuando los pies de Ilda ya no podían más. Cogimos un autobús y volvimos, por vía terrestre, al Colegio (cuando uno vive en una metrópoli de estas características llega a sentirse como un ratón que vive en las cloacas del metro urbano y que sólo sale para comer y trabajar. Lo dicho, como las ratas).

Llegué con la firme idea de irme a correr pero acabé, firmemente, sentado en el sofá del salón de residentes tomándome un chocolate con Fernando y Andrea. Otro paréntesis. Como no haré el famoso y prometido artículo (una nueva promesa más incumplida… ¡¡Menchu, tenemos un problema!!) de análisis sociológico de la gente que habita este lugar, os iré presentando a los personajes conforme salgan en las aventuras oterianas. Pues Andrea es una chica suiza a quien creía la típica europea insolente que ha terminado siendo una de las mejores personas que he conocido en el Colegio, con la que me llevo genial (sin temor a peligro alguno, Menchu) y que parece más mediterránea que europea. Es, además, la tesorera del Comité de Residentes.

Así es como, con una excelente compañía y un chocolate en la mano, la idea de seguir matándome físicamente, sin necesidad alguna, dejaba de tener sentido. Sustituí el entrenamiento por unas buenas risas, para acabar duchándome y cenando prontito (como a mí me gusta. Este paréntesis lo hago porque mi madre se cree que me gusta comer en mi casa a las 13.00 y cenar a las 20.00 para joder, o para joderle, o para no charlar, pero realmente es que me gustan esas horas ¡y lo hago tanto en mi casa como cuando estoy fuera!).

Cené con Jauma y Fernando (creo que de Jauma sí os hablé porque fue el chico con el que me perdí hace unos domingos, si no, vuelvo a recordar que es de Valencia y que hace su tesis en Barcelona sobre el ADN de algunas plantas. Pero seguro que no os dije que ya ha estado viviendo en Japón y Canadá unos meses y que me ha hablado maravillas del primero). Ayer tocó media barra de jamón york, con mi ensaladita, patatas fritas y mis aceitunas ¡cómo no! (creo que cuando llegue a España, un moco de pavo terminará colgando de mi garganta de tanto comer jamón york). También decir que ya es una tradición cenar con Jauma, Manuela (bióloga de Gijón que estudia en Compostela), Israel (mi gallego) y Fernando (el medievalista catalán). Allí nos unimos, casi siempre, con dos parejas buena gente: Patricio (un biólogo chileno), un español (cuyo nombre se me acaba de ir) y sus dos parejas (ambas, brasileñas… hasta ahí puedo leer).

Y nada más. A las 22.00 me llamaron para ver una película en la sala de televisión pero cuando bajé me di cuenta que ya la había visto. Además, mi cuerpo no podía más. Necesitaba dormir. Así que me subí al poco tiempo para terminar acostándome a las 23.30.

Hoy, cuando me levanté a las 08.30, tenía pensado perderme nuevamente por la Ille de France pero, casualidad de la vida (que no causa-lidad), Ilda me propuso irnos nuevamente por París. Anoche llegó una amiga española de visita por la ciudad y así es como nos dispusimos nuevamente a gozar de la ciudad de la luz, pero luz natural, de la buena, de la que alimenta y te da vitamina B (o C, o D, o la que le dé la gana).

Nuevamente, Sant Michel, la orilla del Sena y ¡a andar y disfrutar! Queríamos llegarnos al Museo de Orsay pero cuando hemos llegado la cola era de 45-50 minutos por lo menos. Nos hemos amedrantado un poco a ver a tanta gente y, unido a que en realidad lo que queríamos era andar y ver cosas, nos hemos ido andando hasta la Torre Eiffel que, tanto Fátima (la amiga española) como yo, no habías tenido el placer de conocer aún. Ha sido una paliza pero hemos aprovechado para entrar en Inválidos: un espectacular edificio que fue un hospital militar para los heridos de guerra y que ahora, entre otras cosas, sirve para oficinas y edificios militares del ejército de tierra. También tiene una iglesia (no muy allá artísticamente) pero, he aquí lo importante, también se encuentra allí la tumba del Gran Emperador: don Napoleón Bonaparte. Ahí es nada. Son palabras mayúsculas.

De ahí a la Torre Eiffel apenas hay unos 15 minutos andando tranquilamente y es donde hemos parado, bajo la quietud de una mole de hierro y la mirada de cientos de personas que subían por las escaleras de las cuatro patas que sustentan al gigante de hierro, para comer y gozar de un bocadillo de salchichón y chopped, made in Spain (charcutería española llegada a París vía Madrid en la maleta de Fátima).

Nos daban así las 16.30 de la tarde. Desde las 10.00 de la mañana, el segundo día cultural era más que suficiente para mí. Era hora de volver a casa. Ilda y Fátima han seguido con una jornada intensiva que acabará el domingo, cuando la segunda se marchar ahora a Bruselas a ver a otra a amiga.

Me he vuelto al Cole y ya he visto y pasado revista a Fernando, Jaime, Francisco (el mejicano, presidente del Comité de Residentes, que siempre me busca, o viceversa, para reinos porque es como una droga diaria sin la que no podemos vivir), Alejandro (el gaditano) y Pablo (un mañico, que ha hecho historia y se dedica a estudiar cosas de medio ambiente… ¡pero en la Historia!). Y nada más, ahora me tenéis aquí terminando esto para publicarlo y bajarme (son las 18.00) a tomar café con Fernando que ya me ha llamado dos veces y me va a matar…

¡¡Uy, tercera llamada!! Me voy, hasta luegooooooooooooooooooooooooooooooooo

Un beso a tod@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@s,
Santi

PD. Como habéis podido observar, el texto no va acompañado de imágenes porque he decidido ver los lugares tranquilamente y después volver en otro momento para retratarlos... Y en un mes ¡29 añitos! ¡Happy birthday to you, happy...!

miércoles, 11 de marzo de 2009

Un lustro sin pasar de octavos...

... y el chorreo para los de siempre, los aficionados.

Se hizo la oscuridad y el cielo descargó toda su ira. Anoche cayó el diluvio universal sobre París. Parecía la sentencia divina al juicio de Anfield.

Tras la tempestad, el astro rey ha querido darnos hoy una tregua con la que ofrecernos un alivio y provocarnos una sonrisa...

... a mal tiempo, buena cara.

PD. Y el año que viene la final de Champions será en el Bernabeu ¿no queremos caldo? Pues toma dos tazas.

martes, 10 de marzo de 2009

¡Vente pá Alemania, Pepe!

A veces siento que si me pusieran una boina en la cabeza, un palillo en la boca y un bastón en la mano, sólo tendría que esperar a la Tonta del Bote parisina para que me timase. En este caso, no tanto como para que me estafara sino para que espabilase y me convirtiera en un “hombre cosmopolita”. Es increíble lo difícil que es salir del laberíntico túnel de la línea de metro parisina (no siempre, claro). Hay algunas paradas tan grandes (o más, y no exagero) como mi barrio y claro, si mi escala en la vida es la de mi barrio, ahora entenderéis el por qué del cateto de pueblo que siempre va conmigo.

Pero bueno, ello tiene solución al fin y al cabo. Sólo es cuestión de pararse más de lo normal para confirmar bien las salidas o la dirección en la que coges el Metro o el RAR (trenes de cercanías). Pero todo esto viene a cuenta por la anécdota que nos ocurrió el sábado y que me da vergüenza hasta contarla. Pero ahí vamos ¡¡al ataquerrrrr!!

Me disponía yo, tal cual Alfredo Landa, a disfrutar de un lindo paseo que tendría su inicio en la parada de Sant Michel, lugar donde el mundo se detiene para deleitarse con la magnífica catedral de Notre Dame (más conocida por su famoso jorobado y alguna que otra película y dibujo animado), para, acariciando los muros que miman el cauce del Sena, disfrutar de su orilla hasta la llegada al Museo del Louvre. Pero esta vez no iba a deleitarme nuevamente con sus exposiciones. Sólo queríamos mirar y gozar de nuevo con la espectacular pirámide de cristal que te recibe a la entrada del museo y que siempre me hace pensar que si estuviera en España ya la hubiésemos destruido ante el cainismo de nuestra nación. Sólo hace falta ver, para no irnos muy lejos, la polémica con el Hotel AC Meliá (antiguo Sol Meliá o histórico Palace) en Córdoba. Pero sigamos con lo poco que tengo que contar (recuerdo que sigo encerrado en el Colegio).


Desde el Louvre, se inicia uno de los paseos más espectaculares que nunca jamás había vivido. El piso acerado da paso inmediatamente al marrón del camino y el verde de los jardines de las Tullerías (eximiré a los lectores de algunos datos históricos del lugar). El revoloteo de los niños, el Sol que tanto me ha mimado desde el inicio de mi estancia, los parisinos, los no parisinos, las parejas, las cámaras, los retratos… me dio la sensación de que los jardines sin los figurantes serían incapaces de transmitir alguna emoción pero tampoco los segundos lo harían sin los primeros. Las grandes fuentes que cada cincuenta metros te encuentras, rodeadas de sillas para el disfrute del personal cuando la climatología lo permite, sus caras de goce, placer, libertad… ahí es cuando entiendes perfectamente que esos minutos de gloriosa soledad o de insuperable compañía no tienen precio (pero recuerden: la ilusión de su hijo no tiene precio, para todo lo demás, Mastercard. Aprovechando este Kit-Kat, transmito que toda donación pública o anónima en mi cuenta corriente será siempre bienvenida. No lo olviden. Gracias).

Ahora que caigo, no he dicho que mis compañeros de viaje eran: Gema, una massssdrileña de Alcalá de Henares, licenciada en Medicina y especializada en Urología (me ahorraré más comentarios); Ilda, creo que es filóloga; Jauma (Jaime), un botánico que estudia el ADN de una serie de plantas y Floren, que creo que es ingeniero.

Pues bien, llegando a las enormes puertas de las Tullerías nos encontramos ante el espectacular obelisco de Luxor que centraliza la plaza de la Concorde (Concordia). Al parecer fue un regalo de Egipto en el siglo XIX (1833) a la nación francesa para ganarse su amistad o más bien su alianza estratégica en la zona. Ante tal maravilla, uno no puede sino sacar su cámara e intentar no ofender a ese monumento con una mala foto. Pero cuál es mi sorpresa cuando, entre el momento foto y la cantidad de gente que había en la plaza (se celebraba un pase de modelos en una carpa del interior de los jardines y asistían las mejores modelos del mundo), al mirar para los lados no encontraba a más de la mitad del grupo que salimos desde el Colegio. A mi lado sólo se encontraba un extasiado Jauma con su cámara de fotos pero con la misma cara de asombro que yo al intuir rápidamente la situación. No tuvimos que decir ni una palabra, tan sólo con la mirada sabíamos que 50-60 minutos después de salir del Colegio nos habíamos perdido.



A las doce de la mañana, un grupo de cinco individuos se dividían en dos grupos con 3 y 2 personas respectivamente. Y para más goce, ninguno teníamos el teléfono de nadie, y los que yo tengo de la gente del Colegio no servían porque tampoco tendrían el número de ninguno de mis compañeros.

Aún así, creímos que se pudieron adelantar dirección los Campos Elíseos. En principio no sabíamos si ir primero al Arco del Triunfo y después al museo L’Orangerie o viceversa. Claro, si entendierais dónde están cada uno… ¡sería para darnos cabezazos contra la pared! Para no alargarnos mucho en la historia os comento: los tres que se adelantaron unos metros giraron a la izquierda en las puertas de las Tullerías para llegar al museo a unos 50 metros; pero nosotros dos, embelesados por el obelisco, decidimos cruzar la plaza pensando que habían seguido dirección Arco del Triunfo. Y entre 50 metros y los varios kilómetros de avenida de los Campos Elíseos ¡imaginaros si hay diferencia! Pero peor aún, no creáis que íbamos sin mapa ¡no! Lo llevábamos. Pero cuatro ojos no fueron capaces de ver un diminuto edificio a la izquierda de los jardines con el nombre del museo. Es por lo que decidimos entonces seguir para adelante.

El resto de la aventura ya es lógica. No volvimos a encontrarnos, estaba claro. Conforme avanzábamos por los Campos Elíseos los dos sabíamos que no nos íbamos a reencontrar. Fue entonces cuando decidimos llegar hasta el espectacular Arco del Triunfo. Una vez allí, y asombrados ante su espectacularidad, decidimos coger el metro para volver a la plaza de la Concordia por si se obraba el “milagro”. Y estuvo a punto de obrarse, por lo menos nuestros ojos “volvieron a ver”. En la salida de metro, un espectacular mapa de la zona nos mostraba con elegancia y rotundidad el lugar de emplazamiento del museo. Habíamos recorrido kilómetros y habíamos estado a escasos metros del mismo ¡qué vergüenza, qué catetos dios mío!


Eran ya las 14.00 pero por intentarlo no iba a quedar. Fuimos al edificio por si habían decidido esperarnos o encontrarlos a la salida del mismo. Pero eso era más difícil que si me hubiese tocado la primitiva sin echarla. Visto que la suerte estaba echada, nos fuimos entonces a comer a un japonés bastante bueno que hay cerca del École (el edificio donde trabaja mi tutor). Con unas buenas risas por lo acontecido y el estómago lleno decidimos volver al Colegio al que llegamos sobre las 17.00.

Y decía que casi se obró el milagro porque cuando por la noche nos encontramos, después de las pertinentes risas, cachondeos, sonrojos y demás, nos comentaron que salieron del museo a las 14.15. Es decir, que por sólo quince minutos no coincidimos. ¡Estaría de dios como dijo una! (¡Pues vaya telita con dios! pensé yo)

Como ustedes comprenderán, el sábado por la tarde ni me moví del Colegio. Por la noche me invitaron los compañeros a “disfrutar” de una raclette (es como una plancha con un hueco en medio para colocar unas palas en las que fundir queso para juntarlo luego con patata cocida, champiñones, pepinillos…). ¡Imagínense lo que yo disfruté! Pero mi querido Francisco Castro, un mexicano que es el presidente del Comité de Residentes del Colegio, ya se había acordado de mi “pasión” por el queso y me había comprado otra cosa para comer. La velada, regada con vino, claro, estuvo genial. Estuvimos hasta las 03.00 riéndonos y para la camita.

El domingo por la mañana fui, junto a Jaime y Pablo, hasta Port de Clinangcourt para ver un enorme mercadillo que hay en las calles y donde abundan las librerías de viejo y de segunda mano. Pero estuve valiente y no compré ninguno (eso es la ventaja de no saber mucho francés). Por la tarde estaba reventado y me quedé trabajando en el Colegio.

Y poco más. El viernes salimos a cenar para despedir a Israel y Fernando, que volvían a España temporalmente. Y ayer estuve todo el día en el Colegio trabajando.

Hoy hace un día de perros pero la lluvia y el frío hacen que goce más aún si cabe de mi mirada por la última ventana de la sala de estudios hacia los jardines de la Cité. Y encima, esta noche a las 20.45 mi querido Real Madrid se jugará en 90 minutos toda la temporada. El "spanishpool" está dispuesto a eliminarnos pero hoy el mundo verá que mi Real Madrid "will never walk alone..."

Un besazo a todos mis seguidores: mis padres, mi hermano, mi Saturnino, Conchi, Mariano…

PD 1: Habrán advertido mis fans que no he hecho referencia alguna a mi querida Menchu pero, como ya advertí en mi anterior artículo, mis loas a las bodas no me iban a salir barato: ¡Perdóname canija, vuelve conmigo, no me dejes así! ¡Qué será de mí sin ti! ¡Qué dura es la vida del emigrante!



PD 2: Por favor, hacedle llegar la dirección del blog a Álvaro y Raúl que están interesados en verlo al igual que sus padres. No encuentro la dirección del primero y no puedo hacerlo yo mismo. O que alguien me de sus direcciones.

jueves, 5 de marzo de 2009

¡Comienza el baile!

Buenas tardes, señoras y señores blogueros. Un día más, volvemos a citarnos para conocer otro capítulo del ingenioso hidalgo andaluz en su viaje por tierras parisinas. Perdonen la tardanza en la actualización del lugar pero es que llevo unos días “semi-encerrado” en el Colegio y tampoco es que hubiera que contar muchas cosas.

Por el contrario, hoy el día ha comenzado con una noticia sorprendente, aunque no menos gratificante. Mi amigo David (“el gaditano” para unos, “gadigol” para otros) va a ser PAPÁ. Exacto, como lo leen, señoras y señores, va a ser progenitor de un bebé que verá la luz dentro de nueve meses. Su pareja (ahora mismo no recuerdo el nombre… ¡¡no te digo yo que vaya telita!!) tenía varias semanas de retraso y anoche confirmaron la “buena nueva”.

No quepa la menor duda de que cuando ciertos lectores lean esta noticia se harán la eterna pregunta: ¿y tú qué? Por momentos, muchos, muchos momentos, he llegado a sentirme como mi querido Su Alteza Real el Príncipe don Felipe de Borbón cuando sufrió esta persecución sin límite. Lo que mi querido público no entiende, al igual que la prensa y la sociedad del momento hizo con el príncipe, es que yo también lo pienso y me lo pregunto. Pero todo a su debido tiempo, hombre, todo a su debido tiempo. Si la media de edad de los hombres en España es de más de 70 años, ¡joder, yo todavía no he llegado ni a la mitad de mi vida!

Pero la veda se ha abierto, de eso tampoco me queda duda alguna. Si miro el futuro inmediato no puedo ver otra cosa que “ejecuciones inminentes” (estoy pensando seriamente en contratar a Clint Eastwood): el sábado, 7 de marzo, se casa García; el 16 de mayo, le tocará el turno a Anabel; el 27 de Junio, a mi querido Rafalín; en Octubre, será Alberto quien continúe con los enlaces de la promoción 99/04. Una a una, las piezas del dominó caen y… ¡¡¡Menchu, sálvese quien pueda!!!

¡Je! Es curioso que, a la vez que escribo estas palabras, es como si estuviese viendo en directo las caras de mi madre y de “la canija”. Suegra y nuera enfrentadas por un mismo hombre: yo (Loreal patrocina esta frase en el marco del Proyecto de Publicidad: Loreal, porque yo lo valgo) La primera, con media sonrisa y pensando: ¿nos querrá decir que se va a casar? ¿Será verdad lo que me decía “la Santi”? Pues NO, mamá, no. Lamentablemente no es así. Pero no te desanimes, hija, todavía te queda otro hijo para satisfacer tus necesidades “madrinales”. Por su parte, en el otro rincón, con mallitas rosas y 55 kilos de peso, estoy viendo la cara de mi “malagueña salerosa”. Una cara entre de mala hostia, por hablar esto en público, y una cara de emoción por pensar en las bodas de García, Sánchez, Alberto… ¡coño, es peor que mi madre! Mi padre dice de mi madre que ve una bombilla en medio del campo y se cree que es una verbena de tercera. Pues mi canija escucha campanas y se apunta a un bombardeo.

Pero alejemos los demonios de nuestras mentes. Yo no terminaré mi tesis doctoral hasta 2012, así que sólo, repito, SÓLO a partir de ese año se podrá empezar a negociar un tratado de no agresión (o pacto germano-soviético como dirían los historiadores) que pudiera culminar en un divorcio... quería decir matrimonio, perdonen la confusión. Hasta entonces, sólo cabe esperar y disfrutar.

Pues bien, mis queridos lectores, no hay mucho más que contarles. Ya les digo que llevo casi toda la semana encerrado en el Colegio porque tengo que terminar y entregar una cosa a mi jefe en los próximos días con lo que no he salido mucho. Los dos últimos días han sido borrascosos con fuertes lluvias pero hoy un “Lorenzo” radiante vuelve a iluminar la senda de mis palabras. Cuando termine lo que tengo que hacer, PUEDO PROMETER Y PROMETO que me tomaré una semana entera para conocer París como un ciudadano más y no como un turista. Igualmente, puedo prometer y prometo, que satisfaré la solicitud de mi querida Lacrala sobre la publicación de fotos. Podría publicar imágenes del ciberespacio pero no quisiera complicarme con los derechos de autor y esas cosas. La SGAE (o ESGAY para los chistes) están muy re-dichos en esas cuestiones. Lo haré cuando tenga imágenes propias que, creo, sentiréis como más íntimas y personales.

En otro capítulo, y ya con un análisis más científico basado en el tiempo transcurrido, os intentaré hacer un análisis psico-social-patológico de la “peñita” que cohabita este hábitat en vías de extinción… ufff, perdón, es que me convierto en Félix Rodríguez de la Fuente antes que canta un gallo. Jamás me olvidaré de las representaciones que mi amigo Diego hacía de él y su eterna frase: Cuando la pequeña loba... amamanta... a sus lobeznos…

Au revoir.

lunes, 2 de marzo de 2009

Y Dios quiere visitar de nuevo a la diosa Cibeles

Corría el minuto 89 cuando un “pequeño” argentino lograba el gol de la victoria para su equipo, un tal Atlético de Madrid. Su rival no era ni más ni menos que el F.C. Barcelona, el líder de la competición. Esta derrota, la tercera de la temporada, permitía acercarse al Real Madrid a cuatro puntos de la cabeza de la clasificación y creerse aún más el milagro de ganar la liga. Sé que mi euforia me puede costar cara a finales de temporada, pero es que no saben ustedes la úlcera que me estaba provocando pensar que el Barcelona pudiese llegar con 15 puntos de ventaja al Santiago Bernabeu y que tuviésemos que devolverles el pasillo tan sólo una temporada después. Sí, como lo leen, me importa más hacerle el pasillo que no que gane la liga el “eterno rival”. Alguien con voz de pito diría: ¡eres más malo que un rayo!

Pero dejemos de lado la cuestión “futbolera”. Ya tendremos tiempo de ver si merecerá alguna entrada más o ni siquiera una mísera palabra.

El sábado por la noche en el Colegio (no salí de “fiestuki”) decidimos que para ayer, domingo, sería interesante visitar algún museo en la ciudad. Es costumbre (no sé de cuándo, cómo ni por qué) que todos los primeros domingos de mes los museos se abran gratuitamente al público y ayer, 1 de marzo, no lo fue menos. En principio, decidimos ir todos juntos al Museo del Louvre (uno de los más importantes del mundo), pero ayer por la mañana cambiaron de opinión unos cuantos y decidieron ir a Orsay (dedicado al siglo XIX. Destaca sobre todo su colección impresionista, acaso una de las mejores del mundo). Pero yo ya me había estado informando el día anterior y no me iba a quedar con las ganas de visitar a mi amiga Gioco, "la Viki" de Samotracia o "la Venus", entre otras muchas (por favor, no confundir a la Venus con la Veneno). Es así como, acompañado de Chema, nos dirigimos a visitar un icono mundial de la cultura (del Orsay al Louvre se tarda tan sólo cinco minutos, sólo hay que cruzar el Sena).

¿Qué os puedo decir del Louvre? Pues tantas cosas bonitas que no pienso escribirlas aquí. Pero sí que voy a decir la negativa a mi entender. La organización y exposición de las obras también es un arte y ahí el museo falla estrepitosamente. No por querer mostrar la mayoría de tesoros se consigue mejor lo que se pretende. Sólo es una opinión que, por supuesto, es rebatible.

Después de comer y de tomarnos un café nos dirigimos al Colegio predispuestos a trabajar tan panchos después de una mañana fabulosa. Y así estuve hasta la hora de cenar, estudiando. Llegados mis queridos Israelinho, Alejandro, Fernando, Gabriel y dos chicas nuevas (de cuyos nombres no me acuerdo… ¡mal síntoma, mal síntoma!) nos fuimos a cenar. Y ya con el buche lleno, nos dirigimos a la sala de televisión dispuestos a disfrutar de una noche electoral: las elecciones vascas y gallegas.

Pero más que disfrutar durante la noche podríamos decir que se nos atragantó. La “paliza” del PP en Galicia y el sabor agridulce de la incertidumbre en Euskadi sembraba el pesimismo en una sala mayoritariamente progresista. Encima, el PP se cubría de gloria: volvía al poder en Galicia cuatro años después y se convertía en la llave necesaria para formar gobierno en Vitoria. Algunos pensaréis ¿agridulce? Pues sí, porque me gusta que la lista más votada sea la que gobierne y la diferencia entre PNV y PSOE es suficiente: más de 70.000 votos de diferencia, 6 diputados entre ambos, más del 8% entre los dos. Y porque nos obliga a pactar con el PP con la única excusa de echar del poder a los nacionalistas vascos. Vamos, joder por joder. ¡Y encima con el PP! Sin contar, a falta del voto por correo que puede decir un escaño más a favor de los socialistas, con el diputado de UPyD. Eso ya es que no quiero ni comentarlo. En fin, creo que todavía nos queda tiempo para entender que la democracia es a veces muy simple: partido más votado, PNV; segundo, PSOE. Si la primera necesita pactar para lograr mayoría absoluta en la cámara: blanco y en botella... aún así, algunos dirán que es zumo de limón.

Y poco más, señoras y señores. Para quitarnos las penas nos quedamos hasta las 03.00 h. estudiando en la sala de estudio e intercambiando opiniones. Más que opiniones, sensaciones. Especialmente la de nuestro adorado Israel, quien se dice de sí mismo que no es gallego pero que no puede evitar lamentar lo ocurrido. Una argumentación muy gallega ¿verdad? Sí pero no.

En fin, Serafín, con esto y un bizcocho… Hoy me levanté a las 08.00 y he estado todo el día en el Colegio trabajando. A partir de mañana volveré a la Biblioteca Nacional ya que los lunes cierran (por la tarde no).

Y qué mejor que terminar con un par de chistes

1º (hace falta poner acento gallego):
- Oye ¿tú has follado alguna vez a ossscuras?
- Pues claro que sí, a os curas, monaguillos, sacristanes…
(derechos de autor reservados a don Israel Sanmartín)

2º - Abuelo, abuelo ¡qué bien se conserva usted! Debería decirme que hace para conseguirlo.
- Pues nada, hijo, nada, no discutir con nadie.
- Anda ya, abuelo, eso no puede ser así.
- Pues nada, hijo, entonces no será eso.
(derechos de autor reservados a don Alfonso Pinilla)

Un beso a todos mis admiradores y admiradoras, conocidos y secretos.

sábado, 28 de febrero de 2009

Las dos caras de la verdad

El viernes por la mañana fui a la BNF (Bibliothèque Nationale de France) junto a Alfonso Pinilla, profesor ayudante de Historia Contemporánea de la Universidad de Extremadura. La sede principal es la François Mitterrand (en honor al ex-presidente de la República), una auténtica mole formada por cuatro torres espectaculares (donde se alojan al parecer más de diez millones de libros) y que se encuentra a la orilla del Sena. En la parte central, rodeado de los cuatro rascacielos, se halla el edificio de dos plantas donde se encuentran las diferentes salas para consultas, administración y demás.

Ya me habían hablado de la grandiosidad del edificio, pero he de reconocer que ni todas las palabras del mundo habrían bastado para hacerme una idea de la sensación de “pequeñez” que uno puede sufrir al acceder, sin lugar a dudas, a uno de los centros culturales del mundo. No puedo presumir de ser un hombre Michelin de 3 estrellas en cuanto a países conocidos, pero desde luego, si tuviera que encontrar un paralelo de la gran biblioteca de Alejandría en la actualidad no me cabría la menor duda de que ese sería el edificio de la François Mitterrand.

Creo que nadie podrá dudar de lo fascinante que puede llegar a ser la Historia, aquella que es capaz de unir dos civilizaciones separadas por miles de años tales como la egipcia y la francesa. Aquella que demuestra cómo los hombres siguen sintiendo la necesidad de la eterna luz en las tinieblas del más allá. Me refiero por supuesto a la megalomanía arquitectónica que ha caracterizado a toda cultura, todo imperio, todo Dios, todo líder: las pirámides de Egipto, San Pedro del Vaticano, las construcciones mayas o aztecas prehispánicas, las grandiosas catedrales góticas de los siglos XIII-XV, los rascacielos de Norteamérica y el sureste asiático… todos se construyeron con un fin: la eternidad. Y no es menos, por supuesto, la megalomanía “mitteraniense” reflejada en el edificio de la BNF.

Un edificio que sin embargo no deja de sorprenderte ni en su interior. Cuando accedes al mismo, las escaleras mecánicas, las paredes de metal grisáceo que trasladan el cielo de París al interior del lugar, los tornos, los vigilantes y medidas de seguridad… en contraste con la “nobleza” de la madera, la moqueta y la elegancia de las salas de lectura, provoca un viaje místico a las novelas de Ian Fleming, convirtiéndote en su James Bond particular protagonizando: 007 en busca del morisco perdido.

Pues en aquellas inmensas salas (yo estaba en la N y no veía el final de la O, que era la contigua) estuve disfrutando como un marrano en un charco todo el día. Bueno, todo el día no. La verdad que hubo un hecho que me ha dado qué pensar este último día y medio. Una “pesadilla” que viene persiguiéndome como lo hace la trucha al trucho cada vez que me veo en una foto. Me refiero a mi capacidad fotogénica. ¿Cómo es posible que pueda ver en mí dos personas? ¿Qué perversos espejos utilizan las cámaras fotográficas? ¿Acaso son los hermanastros malos de los espejos de las habitaciones y de los cuartos de baños? ¿Acaso estaré tan enamorado de mí mismo que no dejo verme?

Horror vacui es todo aquél miedo al vacío ornamental en las obras pictóricas, arquitectónicas, etc. Pues el mismo vacío es el que voy a desarrollarme como las cámaras webcam me sigan maltratando de esta manera, provocándome un vacío interior desolador que no soy capaz de cubrir por más argumentaciones que haga.

Para muestra un botón.













Pues muy a pesar de las evidencias materiales aportadas al caso, mi querida Menchu sigue pensando que deberíamos hacernos un book de fotos con la cámara del teléfono para el fondo de escritorio de éste ¡Para que luego digan que el amor no es ciego! (En vez de retocarse la nariz debería haberse operado la visa, perdón la vista, de lo primero la tía va sobrada. No olviden mis lectores que es natural de Barcelona, aunque hija adoptiva de la Electromecánica, eso sí).

Pero pasemos página. El rencor no es bueno para la salud y por ello olvidaré que tengo dos caras, aunque de una misma moneda. Las dos caras de la verdad, aquellas que reflejan la misma persona.

Y poco más, chic@s. Por la noche salimos a tomar algo el señor Arribas (un sociólogo de la UNED), el señor Sanmartín (mi galleguiño), el señor Román (representante de la tacita de plata), el señor Arnó (un medievalista catalán que no es nacionalista) y el menda que suscribe estas palabras. No nos recogimos muy tarde pero sí lo suficiente como para acumular un segundo día de “tomar algo” y estar lo suficientemente cansado como para no hacer nada durante dos días.

Tal era el cansancio que para descansar ayer decidí irme junto a Fernando Arnó (el medievalista) hasta Chartres y pasar allí el día (ya sabéis, mis cosas). En esta localidad a 80 kilómetros de París se encuentra una de las catedrales románica/gótica más importante de Europa. Sencillamente, la belleza de sus líneas, de sus arbotantes y arquivoltas, de sus pórticos abocinados, de sus esculturas… cegaba no sólo el objetivo de mi cámara sino el corazón de un aficionado a la Historia del Arte. Al cruzar el umbral de la catedral la luz que filtraban las enormes vidrieras góticas tenía el placer de presentarme la megalomanía arquitectónica a la que anteriormente me refería. Se abría ante mí un espacio, de más de 30 metros de largo y más de 36 en su parte más alta, en el que se habían producido algunos de los hechos más importantes de la historia de Francia como pudo ser la coronación como rey de Francia de Enrique IV.


Lamentablemente, la catedral no sólo sufre el paso del tiempo sino el abandono de las autoridades francesas. La cabecera de la iglesia se encuentra literalmente apuntalada ante la probabilidad de derrumbe, en el interior hay redes para evitar la caída de trozos del edificio, las palomas están haciendo de la casa del señor su casa, es decir, un palomar… Nos han comentado que sólo los fondos particulares han permitido que se inicie la restauración de la catedral en su parte exterior, comenzando por la cripta y los dos pórticos de entrada laterales. Sin embargo, el proceso es tan lento que temen que cuando terminen tengan que volver a empezar por el principio.


Por lo demás, Chartres es un pueblecito típico centroeuropeo en el que predominan las casas que tenemos en nuestra mente gracias a los documentales de La 2, muy alejado de la arquitectura de la capital parisina. Cuenta con dos iglesias más también espectaculares: Sant Pierre y Sant Ignon (creo que se escribía así), amén de San Andrés que ahora es un colegio. Y poco más. No creáis. Teníamos previsto volvernos a las 20.30 pero, después de comer en un italiano bastante aceptable, hemos cogido el tren de vuelta a casa a las 18.00.

Un viaje de vuelta que nos ha permitido gozar, aunque fuese brevemente, del que espero sea nuestra próxima salida: el palacio y jardines de Versalles.

Pero eso será la semana que viene. Ya es hora de terminar con este martirio, si bien lo haré con la tranquilidad de saber que mi Real Madrid ha ganado 0-2 en Barcelona y nos acostamos a 4 puntos del líder. Mañana todo el madridismo será más colchonero que nunca. Por eso, he aquí un madridista que se va a su colchón.

Buenas noches, y buena suerte.

Un besazo a todos: familia, Menchu, amigos, amigas, amantes, amantas (a manta palos me van a recibir por decir lo que digo)… en fin A TODOS.

jueves, 26 de febrero de 2009

¡Porca miseria!

Si sé que el fútbol es como la religión, es decir, irracional ¿por qué demonios sigo sufriendo tanto con las derrotas de mi Real Madrid? Como ya sabrán mis lectores, anoche volvimos a sufrir un duro golpe con la derrota en casa por 0-1 frente al Catenaccio-Liverpool del señor Benítez, y gracias al excesivo respeto (por no tildarlo de cobarde) del señor Ramos, de cuyo nombre no quiero acordarme. Supongo que a mi edad ya será difícil encontrar muchos porqués, aunque prometo seguir intentándolo.

Otro año más, la maldición de octavos de final se cebará sobre nosotros y sólo un verdadero milagro (que para una persona como yo es como pedirle higos al limonero) logrará que la leyenda blanca vuelva a volar sobre el estadio de Anfield bajo el eterno cántico del You´ll never walk alone (nunca caminarás sólo)… Pues que sepan todos usted que: ¡Juro por dios que nunca jamás… ehhhhhhhhhhhhh, quietos ahí, cuidadito con lo que pensáis, mi Real nunca caminará sólo porque siempre me tendrá a su lado.

Dejando de lado la mala noche de ayer, supurada con una buena charla de historiadores hasta las 02.00 de la madrugada, el día de hoy ha transcurrido como viene siendo habitual en esta mi primera semana de estancia en París. Me he levantado a las 08.00 para estudiar, a las 09.00 he bajado a desayunar con Israel Sanmartín, un galleguiño que tiene toda la pinta de Rajoy salvo que es pelirrojo, y juntos nos hemos marchado a la biblioteca de la École a trabajar.

El ambiente de estudio y de trabajo en el Centro es muy bueno pero, sinceramente, sus fondos apenas me van a servir para lo que yo estoy buscando. Donde más cosas encontraré será en la Biblioteca Nacional (de nombre François Mitterand, cómo no), en la Richelieu y en la de la Sorbona. Pero bueno, tenía que ir para recoger mi tarjeta de biblioteca y devolverle a Bernard un libro que me prestó el martes.

Además, he aprovechado para contactar con “Menchu” para que me enviase una serie de archivos que tenía pendiente de envío. La verdad que tengo que agradecerle a la chiquilla todo lo que está haciendo ¡Mira que no haberme fijado antes en una vecina que vive a 50 metros de casa de mis padres! ¡Qué me corten la cabeza… como diría alguien que yo conozco!

Terminada pues la fase de envíos de archivos y los correspondientes mensajes de: te quiero, yo más; te echo de menos pues yo más, no, yo; no, yo… y siendo las 13.30 pasadas (me comía las esquinas de la mesa de estudio) ¿adivinan a dónde ha planteado Israel ir a comer? Yo he elegido: arroz 3 delicias con curry y pollo con almendras ¿les suena a alguno? ¿Cree alguien que he puesto mucha resistencia a su opinión?

Estoy intentando recordar cuánto tardé en ir a un chino en Praga, Alemania, Polonia, Portugal… y la verdad que no lo recuerdo, pero creo que esta vez he tardado bastante. Han sido 4 días muy duros sin poner en mis labios la deliciosa carne de rata en su punto que tanto adoramos los gourmet de la cocina oriental.

Con el estómago lleno y una climatología invitándote a estar en casa calentito, cómodo y con todas las cosas al alcance de la mano, he decidido no quedarme en el École y volverme a la Cité para seguir trabajando. Y es aquí, pues, donde me hallo en estos momentos escribiendo la segunda crónica del ingenioso caballero andalú y sus peripecias en la Ile de France.
Ahora voy a continuar currando un poco más hasta que llegue la hora de irme a correr un rato y bajar al gimnasio. Después, hemos quedado varios compañeros para cenar en la cocina de nuestra planta y empezaremos a negociar si hoy jueves es día para salir a tomar algo o mejor lo dejamos ya para mañana.

Ya os contaré. Besos para todo el mundo.