Corría el minuto 89 cuando un “pequeño” argentino lograba el gol de la victoria para su equipo, un tal Atlético de Madrid. Su rival no era ni más ni menos que el F.C. Barcelona, el líder de la competición. Esta derrota, la tercera de la temporada, permitía acercarse al Real Madrid a cuatro puntos de la cabeza de la clasificación y creerse aún más el milagro de ganar la liga. Sé que mi euforia me puede costar cara a finales de temporada, pero es que no saben ustedes la úlcera que me estaba provocando pensar que el Barcelona pudiese llegar con 15 puntos de ventaja al Santiago Bernabeu y que tuviésemos que devolverles el pasillo tan sólo una temporada después. Sí, como lo leen, me importa más hacerle el pasillo que no que gane la liga el “eterno rival”. Alguien con voz de pito diría: ¡eres más malo que un rayo!
Pero dejemos de lado la cuestión “futbolera”. Ya tendremos tiempo de ver si merecerá alguna entrada más o ni siquiera una mísera palabra.
El sábado por la noche en el Colegio (no salí de “fiestuki”) decidimos que para ayer, domingo, sería interesante visitar algún museo en la ciudad. Es costumbre (no sé de cuándo, cómo ni por qué) que todos los primeros domingos de mes los museos se abran gratuitamente al público y ayer, 1 de marzo, no lo fue menos. En principio, decidimos ir todos juntos al Museo del Louvre (uno de los más importantes del mundo), pero ayer por la mañana cambiaron de opinión unos cuantos y decidieron ir a Orsay (dedicado al siglo XIX. Destaca sobre todo su colección impresionista, acaso una de las mejores del mundo). Pero yo ya me había estado informando el día anterior y no me iba a quedar con las ganas de visitar a mi amiga Gioco, "la Viki" de Samotracia o "la Venus", entre otras muchas (por favor, no confundir a la Venus con la Veneno). Es así como, acompañado de Chema, nos dirigimos a visitar un icono mundial de la cultura (del Orsay al Louvre se tarda tan sólo cinco minutos, sólo hay que cruzar el Sena).
¿Qué os puedo decir del Louvre? Pues tantas cosas bonitas que no pienso escribirlas aquí. Pero sí que voy a decir la negativa a mi entender. La organización y exposición de las obras también es un arte y ahí el museo falla estrepitosamente. No por querer mostrar la mayoría de tesoros se consigue mejor lo que se pretende. Sólo es una opinión que, por supuesto, es rebatible.
Después de comer y de tomarnos un café nos dirigimos al Colegio predispuestos a trabajar tan panchos después de una mañana fabulosa. Y así estuve hasta la hora de cenar, estudiando. Llegados mis queridos Israelinho, Alejandro, Fernando, Gabriel y dos chicas nuevas (de cuyos nombres no me acuerdo… ¡mal síntoma, mal síntoma!) nos fuimos a cenar. Y ya con el buche lleno, nos dirigimos a la sala de televisión dispuestos a disfrutar de una noche electoral: las elecciones vascas y gallegas.
Pero más que disfrutar durante la noche podríamos decir que se nos atragantó. La “paliza” del PP en Galicia y el sabor agridulce de la incertidumbre en Euskadi sembraba el pesimismo en una sala mayoritariamente progresista. Encima, el PP se cubría de gloria: volvía al poder en Galicia cuatro años después y se convertía en la llave necesaria para formar gobierno en Vitoria. Algunos pensaréis ¿agridulce? Pues sí, porque me gusta que la lista más votada sea la que gobierne y la diferencia entre PNV y PSOE es suficiente: más de 70.000 votos de diferencia, 6 diputados entre ambos, más del 8% entre los dos. Y porque nos obliga a pactar con el PP con la única excusa de echar del poder a los nacionalistas vascos. Vamos, joder por joder. ¡Y encima con el PP! Sin contar, a falta del voto por correo que puede decir un escaño más a favor de los socialistas, con el diputado de UPyD. Eso ya es que no quiero ni comentarlo. En fin, creo que todavía nos queda tiempo para entender que la democracia es a veces muy simple: partido más votado, PNV; segundo, PSOE. Si la primera necesita pactar para lograr mayoría absoluta en la cámara: blanco y en botella... aún así, algunos dirán que es zumo de limón.
Y poco más, señoras y señores. Para quitarnos las penas nos quedamos hasta las 03.00 h. estudiando en la sala de estudio e intercambiando opiniones. Más que opiniones, sensaciones. Especialmente la de nuestro adorado Israel, quien se dice de sí mismo que no es gallego pero que no puede evitar lamentar lo ocurrido. Una argumentación muy gallega ¿verdad? Sí pero no.
En fin, Serafín, con esto y un bizcocho… Hoy me levanté a las 08.00 y he estado todo el día en el Colegio trabajando. A partir de mañana volveré a la Biblioteca Nacional ya que los lunes cierran (por la tarde no).
Y qué mejor que terminar con un par de chistes
1º (hace falta poner acento gallego):
- Oye ¿tú has follado alguna vez a ossscuras?
- Pues claro que sí, a os curas, monaguillos, sacristanes…
(derechos de autor reservados a don Israel Sanmartín)
2º - Abuelo, abuelo ¡qué bien se conserva usted! Debería decirme que hace para conseguirlo.
- Pues nada, hijo, nada, no discutir con nadie.
- Anda ya, abuelo, eso no puede ser así.
- Pues nada, hijo, entonces no será eso.
(derechos de autor reservados a don Alfonso Pinilla)
Un beso a todos mis admiradores y admiradoras, conocidos y secretos.
Pero dejemos de lado la cuestión “futbolera”. Ya tendremos tiempo de ver si merecerá alguna entrada más o ni siquiera una mísera palabra.
El sábado por la noche en el Colegio (no salí de “fiestuki”) decidimos que para ayer, domingo, sería interesante visitar algún museo en la ciudad. Es costumbre (no sé de cuándo, cómo ni por qué) que todos los primeros domingos de mes los museos se abran gratuitamente al público y ayer, 1 de marzo, no lo fue menos. En principio, decidimos ir todos juntos al Museo del Louvre (uno de los más importantes del mundo), pero ayer por la mañana cambiaron de opinión unos cuantos y decidieron ir a Orsay (dedicado al siglo XIX. Destaca sobre todo su colección impresionista, acaso una de las mejores del mundo). Pero yo ya me había estado informando el día anterior y no me iba a quedar con las ganas de visitar a mi amiga Gioco, "la Viki" de Samotracia o "la Venus", entre otras muchas (por favor, no confundir a la Venus con la Veneno). Es así como, acompañado de Chema, nos dirigimos a visitar un icono mundial de la cultura (del Orsay al Louvre se tarda tan sólo cinco minutos, sólo hay que cruzar el Sena).
¿Qué os puedo decir del Louvre? Pues tantas cosas bonitas que no pienso escribirlas aquí. Pero sí que voy a decir la negativa a mi entender. La organización y exposición de las obras también es un arte y ahí el museo falla estrepitosamente. No por querer mostrar la mayoría de tesoros se consigue mejor lo que se pretende. Sólo es una opinión que, por supuesto, es rebatible.
Después de comer y de tomarnos un café nos dirigimos al Colegio predispuestos a trabajar tan panchos después de una mañana fabulosa. Y así estuve hasta la hora de cenar, estudiando. Llegados mis queridos Israelinho, Alejandro, Fernando, Gabriel y dos chicas nuevas (de cuyos nombres no me acuerdo… ¡mal síntoma, mal síntoma!) nos fuimos a cenar. Y ya con el buche lleno, nos dirigimos a la sala de televisión dispuestos a disfrutar de una noche electoral: las elecciones vascas y gallegas.
Pero más que disfrutar durante la noche podríamos decir que se nos atragantó. La “paliza” del PP en Galicia y el sabor agridulce de la incertidumbre en Euskadi sembraba el pesimismo en una sala mayoritariamente progresista. Encima, el PP se cubría de gloria: volvía al poder en Galicia cuatro años después y se convertía en la llave necesaria para formar gobierno en Vitoria. Algunos pensaréis ¿agridulce? Pues sí, porque me gusta que la lista más votada sea la que gobierne y la diferencia entre PNV y PSOE es suficiente: más de 70.000 votos de diferencia, 6 diputados entre ambos, más del 8% entre los dos. Y porque nos obliga a pactar con el PP con la única excusa de echar del poder a los nacionalistas vascos. Vamos, joder por joder. ¡Y encima con el PP! Sin contar, a falta del voto por correo que puede decir un escaño más a favor de los socialistas, con el diputado de UPyD. Eso ya es que no quiero ni comentarlo. En fin, creo que todavía nos queda tiempo para entender que la democracia es a veces muy simple: partido más votado, PNV; segundo, PSOE. Si la primera necesita pactar para lograr mayoría absoluta en la cámara: blanco y en botella... aún así, algunos dirán que es zumo de limón.
Y poco más, señoras y señores. Para quitarnos las penas nos quedamos hasta las 03.00 h. estudiando en la sala de estudio e intercambiando opiniones. Más que opiniones, sensaciones. Especialmente la de nuestro adorado Israel, quien se dice de sí mismo que no es gallego pero que no puede evitar lamentar lo ocurrido. Una argumentación muy gallega ¿verdad? Sí pero no.
En fin, Serafín, con esto y un bizcocho… Hoy me levanté a las 08.00 y he estado todo el día en el Colegio trabajando. A partir de mañana volveré a la Biblioteca Nacional ya que los lunes cierran (por la tarde no).
Y qué mejor que terminar con un par de chistes
1º (hace falta poner acento gallego):
- Oye ¿tú has follado alguna vez a ossscuras?
- Pues claro que sí, a os curas, monaguillos, sacristanes…
(derechos de autor reservados a don Israel Sanmartín)
2º - Abuelo, abuelo ¡qué bien se conserva usted! Debería decirme que hace para conseguirlo.
- Pues nada, hijo, nada, no discutir con nadie.
- Anda ya, abuelo, eso no puede ser así.
- Pues nada, hijo, entonces no será eso.
(derechos de autor reservados a don Alfonso Pinilla)
Un beso a todos mis admiradores y admiradoras, conocidos y secretos.
Hola guapisimo, que pasa , que no nos cuentas nada, venga que yo lo miro todos los dias, asi que espero ver mas fotos y mas historias, un besito.conchi
ResponderEliminarHola preciosa, no te preocupes. La semana que viene ya empezaré a poner fotos (espero que os gusten). Ahí te he dejado una nueva "historia"...
ResponderEliminarUn besazo,